¡Hola exploradores! La cerveza es una bebida de dioses, eso lo sabemos todos, pero ¿qué es lo que hace que sea tan genial? Pues nada más que cuatro elementos. Cuatro ingredientes naturales que, aprovechando sus múltiples características, variedades y tratamientos nos dan una variedad casi inabarcable de estilos, sabores y apariencias. ¿Quieres conocerlos? ¡Sube que te llevo!
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Malta
Cuando se habla de malta en realidad nos estamos refiriendo al cereal malteado. Por lo general es cebada pero también se utiliza trigo, avena… Es el ingrediente que le confiere a la cerveza su cuerpo y tiene un proceso a priori sencillo pero que produce un montón de matices. Se deja germinar el cereal levemente y se corta. Luego se tuesta en un horno y en función del punto de tostado se obtiene la cerveza rubia, la tostada o la negra. Este proceso lo que produce es la reacción de Maillard, es decir, convertir el almidón y las proteínas en azúcar para que se la “coma” la levadura.
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Levadura
Es la encargada de transformar el azúcar en alcohol y CO2 además de modificar las proteínas y los lípidos de la malta y el lúpulo para dar sabor. En función de la cerveza que estemos creando utilizamos diferentes tipos de levaduras:
- Lager: Saccharomices uvarum o Carlbergensis. Es un tipo de levadura que come muy bien los azúcares, dando así cervezas más ligeras
- Ale: Saccharomices cerevisae. No son tan buenas digiriendo azúcares y además generan ésteres, que básicamente son unos compuestos que aportan un montón de sabores.
- Fermentación espontánea: dejamos que las levaduras silvestres entren en contacto con el mosto. Suelen producir cervezas de intensa acidez y notas agrias.
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Lúpulo
Es una planta trepadora de la familia de las cannabináceas (si, exploradores, si os ponen delante un cogollo de cada una igual ni los distinguís). Se comenzó a utilizar en el siglo XVIII por sus propiedades antibacterianas y para contrarestar el dulzor de la malta. Ahora además es el ingrediente principal para el aporte de sabores y aromas. Existen diferentes especies en función de la función que queramos que tengan en la cerveza (sabor, amargor o ambos) y las que no existen se las inventan las cerveceras. ¡Por eso en Loopool tenemos un filtro de lúpulos!
- Agua
Por último, pero casi lo más importante, por algo las fábricas de cerveza se localizan en algunas ciudades clave. Se tienen en cuenta 4 parámetros diferentes:
- pH: se prefieren pH ácidos, ya que la cerveza se busca que tenga un pH entre 5 y 6.
- Dureza: interesan aguas duras, con bien de cationes de calcio y magnesio.
- Alcalinidad: no queremos aguas muy alcalinas, ya que impiden que se cambie el pH y que quede la cerveza como debe.
- Riqueza mineral: ayuda un montón a las levaduras.
Y ya estáis listos para presumir de conocimientos cerveciles. ¡Nos vemos pronto con más exploración sobre el amplio mundo de la cerveza!
Os recordamos que nuestro Instagram está siempre abierto a vuestras dudas o preguntas y que en nuestra tienda encontraréis un montón de filtros para que os sea muy fácil elegir vuestras cervezas.